Conducir nunca ha sido solo desplazarse. Para quienes lo sienten de verdad, un coche puede ser una memoria familiar, una carretera compartida, una conversación entre desconocidos o el principio de una amistad que dura años. Esta es una reflexión sobre por qué, incluso en un mundo que avanza hacia lo eléctrico, lo digital y lo automático, seguimos necesitando estar al volante....